Maruja
Pastor GALBIS

Nació en 1926 en Sant Joan d’Alacant.
Soñaba con la Educación y la Pedagogía.
La recordarás por conseguir que la Escuela se renovara y transformara profundamente, logrando que las niñas y los niños estudien en la misma aula.
Dejó su huella en la calle que lleva su nombre, en el barrio de Nou Nazareth.

Maruja soñaba con que las niñas y los niños debían estudiar, en la misma escuela, compartiendo aula y vivencias También anhelaba usar en sus clases los medios audiovisuales que tenía a su alcance, para crear estrategias didácticas que ayudaran a generar un pensamiento crítico entre el alumnado, huyendo del aprendizaje memorístico. Sueños que se hicieron realidad.

María de los Milagros, a quien todo el mundo llamaba Maruja, nació el 1 de marzo de 1926 en Sant Joan d’Alacant. Hija de la bordadora María Galbis, la ‘Mestra Calaora’, una costurera santjoanera que se quedó viuda y tuvo que criar prácticamente sola a 3 hijos. Al terminar la educación secundaria, Maruja estudió Magisterio (en la Escuela Normal de Magisterio Primario San José de Calasanz de Alicante) porque quería ser maestra y también Pedagogía (en Madrid) para reflexionar sobre cuál sería la mejor manera de enseñar en la Escuela. Fue Catedrática de Didáctica y Organización Escolar en Logroño durante seis años, trasladándose a Alicante en el año 1960.

En aquella época, las niñas y los niños estudiaban en escuelas separadas, y Maruja tuvo una visión muy clara: niñas y niños debían estudiar en la misma aula, porque sólo de esta manera aprenderían a conocerse y aceptarse en sus diferencias. Sólo estudiando juntos podrían tener las mismas oportunidades cuando crecieran, y las desigualdades entre mujeres y hombres serían menores.

Tras convertirse en directora de las Escuelas Normales de Maestras (1960) y, posteriormente, de la de Maestros de Alicante (1965), procedió a su unificación en 1968. También se adelantó a la implantación de la coeducación de niños y niñas en las escuelas anejas. Maruja consiguió unir a menores de distinto sexo antes de que lo estableciera la Ley de Educación de 1970, haciendo que la Escuela se renovara y transformara profundamente.

Dejó la Dirección en el año 1977. Hasta su jubilación desempeñó la Cátedra de Didáctica impartiendo asignaturas en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado. Además, fue miembro del Consejo Escolar Valenciano durante cuatro años y del de la ciudad de Alicante de 1960 a 1976.

Cuando la nombraron ‘Hija Adoptiva de Alicante’ en 1989, destacaron de ella su “acendrado rigor intelectual, su interpretación progresista de las relaciones convivenciales y el profundo talante democrático que la distinguió en la vida pública”. Años después le fue rotulada una calle en la zona de la Condomina (Playa de San Juan) y recibió galardones como el Premio Importantes del Diario Información (2002) o el II Premio Franklin Albricias (2009). En Sant Joan colaboró en los actos del 75 aniversario del Colegio Cristo de la Paz, acudiendo también a la recepción de las nietas de Hermenegildo Giner de los Ríos.

La maestra Maruja, con sus 100 años de edad ya cumplidos, sigue soñando con transformar la sociedad desde las aulas.